Empiezan a caer teletipos por el lado izquierdo de la pantalla. Algunas de las informaciones que llegan favorecen al gobierno, otras le perjudican y otras son neutrales (información meteorológica y cotilleos, fundamentalmente). Justo al lado, la portada en blanco. Hay que rellenarla, escogiendo qué contenidos van a ir en un tamaño grande, cuáles van a ir en un tamaño medio y cuáles en pequeño. Tenemos que tomar decisiones pensando en dos indicadores: la lealtad al Gobierno y la audiencia. Esas dos cifras deciden cada día si nuestro periódico se sigue imprimiendo o si la redacción acaba precintada por la policía política.
Esa es la parte más interesante del juego: Duke Pope, el autor, ha conseguido traducir a mecánicas de juego el funcionamiento básico de los medios de comunicación. La portada cumple dos tareas: editorializar y atraer lectores. Para editorializar, escogemos las noticias que ayudan (o lastran) al poder y les damos un peso mayor o menor en la portada. Si publicamos en un tamaño grande las noticias positivas para el glorioso líder, el indicador de lealtad sube. Si publicamos temas con titulares enormes negativos para el régimen, el indicador de lealtad baja. Si encontramos un equilibrio, podemos publicar lo que nos dé la gana. La audiencia, en cambio, se consigue ofreciendo mayor cantidad de temas, más variados y más ‘blandos’. A la gente le encanta leer sobre el tiempo.
Después de cada tirada, puedes ver tus guguelanalitics.
En mis primeras partidas no pasé del tercer día. Colocaba las noticias perjudiciales para el régimen abriendo mi portada a todo trapo por instinto. Tenía informaciones jugosas como recortes en orfanatos y documentos que demostraban la ineptitud de los soldados de Republi, era irresistible. En los intentos siguientes empecé a darle bola a la propaganda para asegurarme la supervivencia y metía algunas noticias perjudiciales para comprobar lo atentos que estaban los censores. No decían nada, así que pude comprobar que el juego finaliza después de unos diez días, aunque el líder esté contento con tu trabajo.
Cuando el periódico lleva unos días funcionando, los rebeldes empiezan a ‘colarse’ en el cable por el que llegan los teletipos y te piden que les eches una mano. Quieren que consigas más audiencia y que publiques más noticias que perjudiquen al Gobierno para calentar el ambiente de cara a un levantamiento popular. Puedes seguirles el juego o seguir trabajando para el régimen. El final será diferente dependiendo de cómo te lo montes. Parece mentira que Pope consiga contar una historia con tan pocos elementos y que el jugador se sienta responsable de lo que sucede.
The Republia Times es un spin-off de Papers, please, una extraña mezcla de simulador, videojuego y mockumentary en la que vivimos el día a día de un funcionario de fronteras en un país satélite de la Unión Soviética. Papers Please es más largo y más completo, pero recurre a una forma similar de narrar para hablar de los mismos temas: la miseria, la corrupción, la diplomacia, la política interna y el terrorismo.
Sí, hay personajes que sitúan de alguna forma mi profesión en los videojuegos, pero hasta ahora no había encontrado ningún título que explicara el trabajo periodístico o el funcionamiento de los medios de comunicación como The Republia Times. Vaya, no he probado el Imagina ser periodista de Ubisoft que le da título a este artículo, así que no he sido exhaustivo. Me gusta documentarme bien, pero no tanto.
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